Kit Digital 2026–2027

Si vuelve el Kit Digital en 2027, estos son los entregables que pedir en redes sociales

Cuentas, calendario, producción, respuestas y traspaso: cómo definir una gestión de redes antes de una posible ayuda.

«Gestión de redes sociales durante doce meses» parece una propuesta clara hasta que intentas responder quién prepara las fotos, quién aprueba cada mensaje, qué ocurre con las preguntas de clientes y quién conserva las cuentas al terminar. Si vuelve el Kit Digital en 2027, una convocatoria establecerá condiciones específicas. Hasta entonces, puedes definir una operación editorial que funcione en tu empresa. Eso te ayudará a evaluar cualquier oferta sin confundir actividad con resultado.

Las convocatorias publicadas por Red.es, comprobadas el 30 de septiembre de 2026, no muestran una nueva apertura general para 2027. La modificación de bases de 2026 incluye reglas para determinados remanentes de solicitudes previas; no habilita una contratación subvencionada nueva para todo interesado. Por eso este listado es una preparación contractual y editorial, no una descripción de requisitos de una ayuda aún inexistente.

Entregable uno: un mapa de canales con motivo

Antes de publicar, pide una recomendación por escrito sobre dónde conviene estar y para qué. No todas las plataformas tienen sentido para todos los negocios. Una empresa que vende maquinaria a distribuidores puede necesitar explicar casos y generar contactos profesionales; una cafetería de barrio quizá busca informar de horarios, carta y actividades. Abrir cuatro perfiles sin responsable puede empeorar la atención al cliente.

El mapa debería decir público, tipo de contenido, frecuencia razonable y señal de éxito de cada canal. Incluye también qué no se hará. Esa exclusión evita que el equipo pase meses grabando formatos que no puede sostener o respondiendo mensajes en una plataforma que casi nadie supervisa. Si la recomendación cambia, deja constancia del motivo, no solo del calendario nuevo.

Para una marca con perfiles antiguos, añade una auditoría básica: cuentas duplicadas, administradores desconocidos, biografías desactualizadas y publicaciones que prometen servicios retirados. Antes de crear más contenido, recupera el control de lo que ya está público. El lanzamiento de una campaña no arregla una cuenta a la que nadie de la empresa puede entrar.

Entregable dos: un calendario que admita trabajo real

Un calendario no es una cuadrícula de días con nombres atractivos. Cada pieza debería tener objetivo, idea central, formato, material necesario, responsable de aportarlo, fecha de aprobación y fecha de salida. Si una publicación muestra un producto, alguien de la empresa debe confirmar disponibilidad y datos. Si presenta una persona, debe haberse acordado su participación. Esta coordinación suele determinar el ritmo más que la creatividad del proveedor.

Reserva espacio para cambios. Un evento se cancela, una normativa cambia o aparece una duda repetida de clientes. Un plan rígido que obliga a publicar lo programado aunque ya sea incorrecto perjudica a la marca. Pregunta cuántas revisiones incluye la propuesta y con cuánto tiempo deben entregarse los materiales. La aprobación no debería consistir en mandar veinte mensajes urgentes la víspera.

Pide una muestra de un mes completo, no solo tres diseños vistosos. Ahí verás si los temas se repiten, si el negocio aparece de manera reconocible y si hay equilibrio entre explicación, prueba y venta. Una lista de publicaciones idénticas con el logo cambiado produce volumen, pero difícilmente construye una relación con el público.

Entregable tres: un archivo de producción utilizable

Define quién crea textos, fotografías, vídeo, adaptaciones y subtítulos. «Diseño de posts» puede cubrir una imagen simple o una producción completa; el coste no es comparable. Si la agencia depende de material que tú entregarás, acuerda qué formato y cuándo. Si hará una sesión, concreta duración, número de piezas, derechos de uso y qué archivos recibirás.

Organiza los activos para que no desaparezcan al terminar el contrato. Una carpeta con versiones finales, fuentes autorizadas y nombres comprensibles permite volver a utilizar materiales y evitar publicaciones duplicadas. Anota quién autorizó una fotografía de cliente o empleado. Una imagen puede funcionar muy bien y seguir siendo improcedente si la empresa no tiene permiso para usarla.

El tono necesita ejemplos. Prepara respuestas modelo a preguntas frecuentes y señala expresiones que no encajan con la marca. No conviertas esto en un guion robótico: se trata de mantener criterio cuando varias personas escriben. Una marca que habla con cercanía en la web y con frases burocráticas en redes parece dividida.

Entregable cuatro: protocolo para mensajes y comentarios

Publicar es solo una parte del servicio. Las personas preguntarán por precios, disponibilidad, reclamaciones o información privada. Decide qué puede responder la agencia, qué debe derivar y a quién. Define horarios y tiempo objetivo de respuesta, sin prometer atención inmediata si el equipo no puede sostenerla. Una pregunta pública sin contestar también forma parte de la experiencia de marca.

Hay situaciones que requieren especial cuidado: datos personales en comentarios, críticas de un servicio, acusaciones o consultas que necesitan valoración profesional. La propuesta debe explicar cuándo se detiene la respuesta automática y entra una persona responsable de la empresa. Borrar una crítica legítima por comodidad suele ser peor que gestionarla con hechos. No conviertas la moderación en una simple tarea de «mantener el perfil limpio».

Comprueba las notificaciones. Una cuenta administrada por varios perfiles puede perder avisos si nadie revisa la bandeja correcta. Haz una prueba con un mensaje real antes de iniciar el servicio y repítela cuando cambien accesos. Lo operativo rara vez aparece en una propuesta vistosa; es lo que el cliente percibe a diario.

Entregable cinco: cuentas y publicidad bajo control

La empresa debería conservar titularidad y acceso administrador a sus perfiles y cuentas publicitarias. El proveedor puede trabajar con permisos delegados. Antes de contratar, pide un inventario de cuentas, métodos de recuperación y responsables internos. Si solo una persona externa conoce el acceso, el negocio depende de ella para detener anuncios o corregir información urgente.

Separa honorarios de gestión, inversión publicitaria y costes de producción. Un presupuesto que mezcla las tres cifras impide saber cuánto llega a la plataforma y cuánto paga el trabajo. Acuerda límites, autorizaciones y quién puede cambiar campañas. Si se usan audiencias o datos de clientes, revisa con asesoramiento adecuado la base de uso y los permisos; no des por hecho que un archivo comercial sirve para cualquier campaña.

Pide una salida ordenada: retirada de permisos del proveedor, entrega de archivos finales, estado de campañas, aprendizajes y calendario pendiente. Una relación profesional puede terminar bien y dejar a la marca lista para seguir. La cláusula de traspaso merece tanta atención como el primer mes de publicaciones.

La evaluación que permite renovar con criterio

Un informe mensual debería contar qué se publicó, qué conversaciones generó, qué aprendió el equipo y qué propone cambiar. El alcance por sí solo no demuestra ventas; las ventas tampoco siempre pueden atribuirse a un post. Evalúa según la función del canal: atención, reconocimiento, información o captación. Añade ejemplos de dudas que llegaron y cómo se resolvieron.

Si un formato funciona, pregunta por qué y si puede repetirse sin agotar al equipo. Si no funciona, comprueba si el tema interesaba pero el mensaje era poco claro, si faltó distribución o si simplemente no era una prioridad del público. Un proveedor útil no solo entrega piezas; ayuda a decidir qué merece seguir produciendo. Al terminar cada trimestre debería quedar una decisión, no solo una carpeta de informes.

La condición previa a hablar de Kit Digital 2027

La adenda entre Red.es y Cámara de España publicada en el BOE prevé gestión en 2027 y 2028, que puede corresponder a acuerdos anteriores. No constituye una convocatoria nueva. Para seguir el asunto puedes consultar el estado del nuevo Kit Digital y verificar en Red.es y el BOE cualquier anuncio que afecte a tu empresa.

Si llegan nuevas bases, compara la categoría real con estos entregables. Algunos trabajos podrán estar incluidos y otros requerirán un contrato independiente; solo el texto oficial y una propuesta detallada permitirán saberlo. Mientras tanto, una empresa puede ordenar perfiles, permisos y criterios editoriales sin gastar en una campaña improvisada. Cuando sepas exactamente qué servicio compras y quién se hace responsable de cada parte, el precio empieza a ser comparable.